Las nuevas barreras cortaviento de Ternium en Planta Guerrero pueden reducir hasta en un 54% la suspensión de partículas PM10 causada por el viento. El proyecto, que forma parte de las iniciativas ambientales de la compañía, combina innovación, acero Ternium y manufactura nacional para reducir emisiones y generar un impacto positivo en la calidad del aire del área metropolitana de Monterrey.
En Planta Guerrero, en Monterrey, Nuevo León, Ternium instaló nuevas barreras cortaviento o windfences para reducir la dispersión de partículas provenientes de los patios de almacenamiento de materiales. En estas zonas abiertas, el viento puede suspender y transportar partículas de mineral y otros materiales. Las barreras disminuyen la velocidad del viento y ayudan a contener las partículas dentro de estas áreas.
De acuerdo con Omar Kassam, Project Director, el proyecto forma parte del plan ambiental que Planta Guerrero desarrolla desde hace más de una década y ofrece una alternativa para patios de grandes dimensiones, donde cubrir las superficies no resulta viable.
Antes de instalar estas estructuras, Mariana Cortez, Project Engineer y líder del proyecto, explicó que el equipo analizó cómo circula el viento por la planta, considerando información histórica sobre su dirección y velocidad, así como edificios y estructuras que modifican su recorrido. Mediante simulaciones, se probaron distintas ubicaciones hasta identificar los puntos donde las windfences podían reducir mejor esos corredores de viento.
Lucía Betanzos, Environment Director, explicó que estas barreras forman parte de las medidas implementadas por Ternium para mejorar la calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey. “Las estructuras rodean los principales patios de almacenamiento y reducen la suspensión por acción del viento de partículas PM10 (material de 10 micrómetros de diámetro que flota en el aire) hasta en un 54%”, confirmó.
Uno de los principales retos fue la fabricación de postes de 20 metros de longitud, diseñados para soportar vientos de hasta 126 kilómetros por hora. “Por sus dimensiones, al inicio se pensó exportar estos materiales, pero descubrimos que algunos de nuestros propios clientes tenían capacidad de fabricarlos”, explicó Cortez.
De esta manera, el proyecto estuvo a cargo 100% de empresas mexicanas, quienes se encargaron de la obra civil y el montaje, mientras que la producción se realizó con acero Ternium.
La instalación requirió 30 perforaciones con una profundidad de 6 metros, 150 toneladas de tubería de 30 pulgadas y 3,500 metros cuadrados de malla, adaptando la ejecución ante interferencias y cimentaciones antiguas encontradas en las zonas de trabajo. Además, la obra se realizó sin interrumpir la operación del patio.
“Se llevó a cabo una coordinación exhaustiva para garantizar una ejecución segura y eficiente, la cual fue posible gracias al liderazgo, compromiso y participación de todo el equipo”, destacó Esmer Rubio, Construction Manager, sobre la iniciativa en la que participaron Ingeniería, Operaciones, Mantenimiento, Seguridad, Intendencia y Medio Ambiente.
Las barreras cortaviento se suman a las acciones ambientales que Ternium desarrolla en Planta Guerrero para reducir el impacto de sus operaciones y contribuir a mejorar la calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey. El objetivo es continuar implementando soluciones de ingeniería y tecnología que permitan mejorar las condiciones del aire alrededor de la operación e impactar positivamente a las comunidades donde Ternium tiene presencia.