Jóvenes del Bachillerato #18 recorrieron la Mina Cerro Náhuatl y la UMA El Palapo para aprender sobre restauración, conservación y responsabilidad ambiental.
Como parte del Programa de Puertas Abiertas de Ternium, 42 jóvenes del Bachillerato #18 de la Universidad de Colima visitaron la mina Cerro Náhuatl y la UMA ‘El Palapo’, en una jornada contemplada dentro del convenio entre la empresa y la institución educativa. La actividad integra el ciclo de prácticas ambientales diseñado para complementar su aprendizaje con experiencias reales de observación y trabajo en campo.
Carlos Cavazos, Ingeniero de Medio Ambiente, explicó que esta visita correspondió a la tercera charla empresarial del segundo semestre de 2025 impartida a estudiantes como parte del programa. Durante el recorrido, los estudiantes conocieron el proceso de restauración ambiental que sigue la empresa tras el cierre de una mina. Cavazos señaló que este sitio cuenta con más de 160,000 árboles plantados, producto de programas de reforestación social, regeneración natural y trabajos realizados por colaboradores de Ternium desde hace varios años.
“Hoy los jóvenes ven un cerro lleno de árboles de cinco, diez o más metros de altura. Es importante que ellos entiendan que el cierre de una mina no es ‘poner un candado’, sino un proceso responsable que implica restaurar el impacto generado”, explicó.
Para muchos de los jóvenes, esta visita representó su primer acercamiento a una mina real. Samanta, estudiante de quinto semestre, compartió que la experiencia superó sus expectativas: “Me gustó mucho cómo explicaron cada tema. No había visto piedras con minerales así; me parecieron muy bonitas”, comentó.
Otro de los participantes, Axel, destacó el contacto con la fauna de la UMA El Palapo: “Me gustaron mucho las aves y poder darles de comer. De igual forma, nunca había conocido una mina tan grande. Con las imágenes que nos mostraron entendí mejor cómo era antes y cómo está ahora”, dijo.
La directora del Bachillerato #18, Mayra Macías, acompañó al grupo y subrayó el valor formativo de este tipo de recorridos. “Abona a la formación integral. Los estudiantes ya trabajan temas como mantos acuíferos y contaminación del suelo; verlo en campo les permite hacer asociaciones reales. Lo que en clase parecía abstracto, aquí se vuelve tangible”, expresó.
La visita forma parte de una serie de seis pláticas y recorridos desarrollados en dos temporadas por Ternium y la Universidad de Colima, con el propósito de acercar a los estudiantes a modelos de restauración, conservación y responsabilidad ambiental empresarial. “Lo que aprendieron hoy no solo es teoría: es experiencia viva. Y eso se quedará con ellos para siempre”, concluyó Cavazos.